Bruno Antony
Bruno Antony, de niño, le gustaba pasear por la playas pedregosas de su Normandía natal.
Este universo de guijaros lo fascinaba, aspiraba su espíritu.
Impresionado por el tebeo ya creaba formas con colores vivos en soportes variados.
Hoy todo sigue igual, solo que las riberas del rio Loira se sustituyeron a las playas normandas.Punto.
Este artista emprendió un diálogo con la memoria evanescente, inconstante que nos habita y aquella necesidad urgente de dejar huellas.
Huellas  coloristas, celulares, en todos los soportes posibles donde puede vagabundear el espíritu.

Bruno Antony tiene una escritura propia. Hace suyos nuevos espacios que luego estructura en superficies con colores vivos, intensos, un grafismo meticuloso y sin embargo liberado que tiene que ver con el inconsciente, el simbólico y las emociones.
Nada de lúdico en este artista, aparte del aspecto de sus obras quizá? En efecto la sinceridad de la escritura, la intensidad del compromiso, las saca  del más profundo de su ser.
La vivacidad de los colores se ofrece a la erosión del tiempo, y también, y sobre todo a un placer inmediato que se podría calificar de frontal.

Un pequeño vídeo muy guay
Portal del artista